De pie sobre el automóvil abre los brazos y ensaya una sonrisa sardónica en medio de una multitud delirante. El candidato de la infamia se abraza en su falso mesianismo y pasea su riqueza con la desvergüenza de quien no le importa lanzar dadivas al aire disfrazadas de camiseta.
Va de un lugar al otro intentando convencer que le sobran los atributos de los que carece, mientras su sequito de asesores le explican que debe tener cerrada la boca, para evitar que se derrame ese balbuceante discurso que no puede sostener mas de cinco minutos.
Dentro de esa estrategia es mejor echarle piedras al vecino, acusarlo de comunista, antiyanqui, inepto, desconocedor de políticas publicas o relacionarlo con Hugo Chávez para ir minando su popularidad.
El otro en cambio se ríe y lo contradice, le acusa de explotador de niños, de no pagar a sus trabajadores, de hacerse millonario con las lágrimas de los pobres y mucho mas.
Y mientras se acusan, se insultan y se agraden, los medios de comunicación se definen, se polarizan, se agazapan o se convierten en parlantes de cualquier declaración al aire que se les ocurra a los candidatos.
Es que en medio de los insultos ya no se puede pensar en la propuesta, en el plan de gobierno o en como se ejecutarán los ofrecimientos de las casas en serie o la política antiTLC.
Las organizaciones también se alinean al menos malo, mientras los periodistas atacan con ferocidad a quien podría ser presidente sin merecerlo, pero en ese caso, ambos candidatos quedan debiendo. Sin embargo, por alguien se deberá optar al llegar a la urna el 26 de noviembre, a no ser que se invalide el voto.
A menos de una semana de regresar a las urnas, queda el sabor amargo de que el próximo presidente llega sin mayores claridades a Carondelet, en un ejercicio de insultos, demagogia, populismo y varias dosis de incertidumbre.
PD: Ya podrán comentar aqui quienes defienden a Alvaro Noboa y quienes lo repudian, asi como los que atacan a Rafael Correa y quienes lo adoran.







Ocurre que no he encontrado bloguers que defiendan a Noboa sin embargo no creo que todos esten en contra, ocurre algo así como el voto vergonsoso de Abdala donde nadie decia que votaría por el pero al final gano las elecciones....
En la primera vuelta me subi casi al final de la misma en la campaña personal pro Correa, pero el encanto duro poco, pude escucharlo via intenet en una disputa con noboa la misma noche de las elecciones y me dejo un sabor a un tipo para nada preparado para ser estadista, que es lo que necesitamos, Guido la verdad es que da mucha pena este problema, en mi caso vivo en Chile y puedo ver una politica que a pesar de ciertas anomalias lucha por sacar adelante a su país tanto los del gobierno como la contra... y eso da hasta un poco de envidia, uno siempre quiere que su país mejore y sea mejor.. pero tan sólo me da tristeza esperar la segunda vuelta
byrongio a favor del voto nulo