
Paúl y dos amigos suyos, Christian y Pedro, fueron perseguidos por dos policías en un patrullero por intentar hacer un grafiti con un marcador en las calles De las Gardenias y De los Melanos, al norte de Quito. Pedro logó escapar, pero Paúl y Christian, siendo menores de edad, fueron golpeados y detenidos por los policías. A Christian le soltaron después de robarle su billetera y celular.
Al siguiente día, los familiares de Paúl preocupados por su desaparición organizaron cuadrillas para buscarlo. En la tarde Paúl fue encontrado muerto, con quemaduras en sus manos, marcas de una posible tortura, y sus brazos cruzados. A pesar de las evidencias, la Policía mantiene que es probable que Paúl se haya suicidado; dicen que la causa de la muerte fue un golpe en la cabeza, producto de la caída.
La Policía Nacional todavía no ha señalado los nombres de los uniformados que detuvieron a Paúl, aunque sería fácil identificarlos especificando quiénes eran los responsables de patrullar esa zona.
Exigimos a la Policía Nacional la investigación de este caso y la justa sanción a los responsables. Hacemos un llamado al nuevo Ministro de Gobierno y Policía, Gustavo Larrea, a que se comprometa con los mandatos de su función garantizando la justicia y la protección de los derechos humanos para los jóvenes, para lo cual es apremiante que agilite este proceso.
¿Cuántos jóvenes hemos sido apresados, maltratados y torturados por expresar lo que no tiene cabida en ningún otro espacio de la sociedad, por levantar nuestro rostro, por hacer oír nuestra voz, por mantener la esperanza o por aferrarnos a nuestra dignidad?






Y también exigimos a la policia una mejor formación para sus uniformados, una selección psicologica, un trato un humano dentro de la escuela de policia, la obligación de que cada uniformado estudie una profesión supcidiada por la policia y el estado, un salario digno un seguro de salud y de vida digno, que sean los más capacitados quienes velen por nostros y no cualquier prepotente acomplejado.
Saludos estimado Guido